https://iclfi.org/spartacist/es/45/saludos
Los siguientes saludos fueron presentados por otras organizaciones comunistas en la IX Conferencia Internacional de la LCI.
International Socialist Alternative (Revolutionary)
Saludos,
Para empezar, quiero expresar mi agradecimiento a la LCI por invitar a la ISA-R a esta conferencia. En muchos sentidos, esto representa un avance cualitativo para nuestro diálogo en curso y nuestro trabajo conjunto.
Dejando a un lado las formalidades, es necesario hablar del proceso que nos ha traído hasta este punto. No es casualidad que la reorientación crítica de la LCI coincida con nuestra lucha con la tradición de Alternativa Socialista Internacional.
La reevaluación del trabajo teórico marxista formó parte de nuestras respectivas luchas, y la de la LCI a menudo ha inspirado e informado la nuestra y viceversa. Pero lo más importante es que las dinámicas subyacentes de la situación mundial hacen que surjan conflictos con las concepciones que hemos sostenido por mucho tiempo sobre el marxismo y el leninismo.
Venimos de tradiciones totalmente opuestas. De dos lados diferentes de la escisión que destruyó a la IV Internacional después de la Segunda Guerra Mundial. Uno en el que los pronósticos “lo determinaban todo” en detrimento del programa, y otro que era, en palabras de Dick Fraser, una escuela de “teorización de fórmulas”.
También hemos desarrollado prácticas organizativas totalmente diferentes. A medida que avanzamos hacia un reagrupamiento revolucionario, la colisión de estas dos tradiciones tendrá que producir algo cualitativamente nuevo. Esto nos exige examinar seria y colectivamente el pasado y el presente del bolchevismo-leninismo para determinar su futuro.
Debemos ser claros: apenas estamos comenzando. Todavía podemos hablar el mismo lenguaje del trotskismo. Éste no es el caso de las millones de personas que actualmente se organizan en los diversos partidos comunistas, la socialdemocracia y los partidos radicales pequeñoburgueses del Sur Global. Tenemos que aprender a hablar nuevos idiomas y a traducir nuestro revolucionarismo.
El periodo neoliberal ha llegado a su fin, y con él las ilusiones de una Pax Americana se han esfumado. Durante las últimas décadas, la narrativa neoliberal arrastró a la izquierda del centro imperial, por muy sectaria que fuera, hacia sus tendencias y trampas.
Nos adaptamos al pacifismo liberal, apoyamos a los “radicales” burgueses, nos convertimos en ONGs artesanales y, lo más importante, le dimos la espalda a la clase obrera —a lo que ésta respondió dándonos la espalda a nosotros—. Nos volvimos poco serios e irrelevantes.
El mundo se está desmoronando; el imperio estadounidense en declive está contraatacando con una agresividad sin precedentes. Quien niegue que el imperialismo estadounidense sigue representando el gran bastión de la reacción y el parasitismo proclama ahora su ceguera.
El mundo enfrenta dos caminos. Uno en el que el colapso de la hegemonía estadounidense —que es inevitable— conduce a un estrangulamiento aún más profundo de las fuerzas productivas y un periodo de profundo aislamiento. El otro es el camino hacia la revolución mundial y el desarrollo socialista al nivel global.
Nuestra tarea subjetiva es construir la dirección capaz de guiar a nuestra clase y a toda la humanidad por el segundo camino. Nuestro primer obstáculo es nuestra propia fragmentación y nuestro fracaso subjetivo; ¡más allá de eso se encuentra el partido reforzado del comunismo mundial!
Desde Nigeria hasta EE.UU.: ¡saludos comunistas de la ISA-R, viva la clase obrera internacional!
POR-Comité de Enlace por la Reconstrucción de la IV Internacional
Estimados camaradas de la Liga Comunista Internacional (Cuartainternacionalista)
Saludos fraternales e internacionalistas a la realización de vuestra IX Conferencia Internacional.
Agradecemos vuestra invitación a participar. Es otro paso importante para seguir madurando nuestra relación, conociendo mejor nuestras posiciones políticas, cómo nos organizamos para intervenir en la lucha de clases con la perspectiva del marxismo-leninismo-trotskysmo. Compartimos la preocupación por resolver la tarea de las tareas: reconstruir la dirección internacional del proletariado, reconstruyendo el Partido Mundial de la Revolución Socialista, la IV Internacional, imprescindible para dirigir las luchas de los oprimidos del mundo hacia su liberación.
Estamos viviendo una época de agravamiento de la crisis, con el imperialismo de EE.UU. en descomposición tratando de preservar su hegemonía, agudizando la guerra comercial hasta con sus socios más cercanos, las guerras bélicas y el intervencionismo militar. Avanza en el saqueo de las semicolonias pisoteando más su soberanía, para apoderarse de sus recursos y para bloquear los suministros a China. El armamentismo creciente en los países imperialistas es parte de los preparativos para una conflagración en gran escala. EE.UU. impone a sus socios en la OTAN elevar significativamente sus presupuestos militares.
El bloqueo del Mar Caribe, el hundimiento de varias embarcaciones matando a sus ocupantes, el bloqueo económico, seguido por la intervención militar en Venezuela y secuestro de su Presidente; la ocupación del Canal de Panamá; la presión para tomar Groenlandia; el mayor ahogo a la Revolución Cubana con un bloqueo que lleva más de 6 décadas; la prolongación de la guerra en Ucrania; el genocidio en Gaza, el avance sobre Cisjordania y Líbano, los ataques sobre Yemen, la guerra de EE.UU. e Israel sobre Irán, bombardeos sobre Nigeria y amenazas de intervención sobre México, Colombia y Brasil, en nombre del combate al narcotráfico; etc.: son muestras recientes de la ofensiva militar de EE.UU. en todo el mundo con claros objetivos anexionistas.
Esta ofensiva del imperialismo en todo el mundo apunta también a arrasar con las condiciones de vida y de trabajo, con las libertades y derechos conquistados, con sus organizaciones políticas y sindicales. También aplica estas políticas en sus propios países. Y encuentra la resistencia de la clase obrera y los oprimidos. Afirmamos junto a la LCI que a la clase obrera nunca le ha faltado la voluntad de luchar; lo que le falta es una dirección capaz de guiarla en la lucha por sus intereses históricos.
Entendemos que en las semicolonias los comunistas debemos aplicar la táctica del frente único antiimperialista, bajo la dirección de la clase obrera, levantando las banderas democráticas y nacionales traicionadas por la burguesía y sus partidos, es la táctica decisiva para disputar la dirección de las masas al nacionalismo, al reformismo y todas las variantes de Frente Popular para conquistar la liberación nacional. Debemos combatir como la peste todo sectarismo u oportunismo. Es importante nuestro acuerdo de defender Irán, Venezuela, Cuba, inclusive reclamando la libertad de Maduro. La cuestión decisiva es luchar por la dirección de la lucha de liberación nacional en oposición a la burguesía nacional, que afirma representar los intereses de toda la nación y utiliza el nacionalismo para reforzar su autoridad.
Poner en pie una verdadera dirección proletaria es el problema central de la estrategia de revolución y dictadura proletarias, de lucha por el comunismo. En esa tarea tenemos que aprovechar el enorme capital político, teórico, ideológico, que ha acumulado la clase obrera en más de 170 años, sus mejores experiencias de organización y centralización, aprender de los errores y las derrotas haciendo un balance profundo de las experiencias. Sobre esos cimientos reconstruir la IV Internacional, teniendo por guía el Programa de Transición y construir en cada país las secciones—el “partido es el programa”. Para derrotar a la burguesía primero debemos derrotarla ideológicamente, demostrando que sólo la clase obrera tiene una salida a la crisis y descomposición que se vive. Es en esta tarea que se concentra su independencia política. Ese programa determina qué tipo de partidos y qué Internacional debemos construir. Con esta línea de trabajo debemos dirigirnos a las organizaciones que buscan orientarse en esta perspectiva para trabajar juntos.
Es fundamental que la Conferencia se levante como un arma capaz de defender el fundamento del Programa de Transición de la IV Internacional de que la emancipación de la humanidad de la barbarie depende del triunfo revolucionario del proletariado internacional. La táctica, los medios y métodos de la lucha antiimperialista son inseparables de sus objetivos.
Con fraternales saludos cuartainternacionalistas,
Comité de Enlace por la Reconstrucción de la IV Internacional (CERCI)
21 de julio de 2026
Communist Unity
Estimados camaradas,
Es un gran placer para mí saludar a la IX Conferencia Internacional de la Liga Comunista Internacional (Cuartainternacionalista), como representante de Communist Unity en Australia.
Nos reunimos en un periodo de reconstrucción imperialista, mientras la caída de la tasa de ganancia arrastra hacia abajo al orden mundial neoliberal. Esta caída de la tasa de ganancia, causada por la saturación del capital y la sobreproducción tanto en el centro imperial como en China, es la razón principal de los males sociales de nuestro tiempo. El cambio masivo e irracional hacia la especulación de activos; la burbuja de la ‘IA’ como un intento (hasta ahora fallido) de revolucionar la producción y restaurar las ganancias, y que está a punto de estallar en cualquier momento con consecuencias dramáticas; la competencia entre el capital chino y el estadounidense por Taiwán, por ser tanto un sitio de importancia estratégica militar como un productor vital de chips de computadora; y el colapso agonizante de la hegemonía imperialista estadounidense. Mientras esta época cambia, el movimiento socialista se está recuperando muy lentamente en todo el mundo. Hay una nueva generación de líderes revolucionarios y socialistas que, muy lentamente, está surgiendo a través del cambio de guardia generacional. Una generación ha alcanzado la mayoría de edad tras la caída de la URSS y en medio del fracaso del sectarismo. Si queremos aprovechar este cambio trascendental y poner en pie a nuestro derrotado movimiento, debemos unirnos. La cuestión del reagrupamiento ya no es algo abstracto, sino un debate real y serio. Uno en el que la LCI está teniendo un importante efecto.
En Australia, los seis meses de fusión con los compañeros de la Spartacist Tendency (ST) han sido un gran éxito. Desde la transformación de Partisan en una publicación de cada vez mayor calidad que los compañeros han podido ver, hasta el efecto de bola de nieve de nuestro crecimiento cada vez más rápido. Estos nuevos miembros se unen a nosotros porque ven que somos políticamente serios, y esto se ha fortalecido aún más con la fusión. Esto ha elevado el nivel del debate en nuestra organización, y los demás en el movimiento nos ven cada vez más como el grupo de izquierda con más principios políticos, más rigor teórico y mayor visión estratégica. Los nuevos miembros ven que, aunque todavía somos insignificantes desde la perspectiva del movimiento obrero, mantenemos debates serios y abiertos sobre cuestiones concretas, libres de disputas sectarias, burocráticas e interpersonales. La ST ha elevado el nivel del debate y la formación dentro de la organización. Juntos hemos logrado más y hemos aprendido más unos de otros de lo que jamás hubiera sido posible por separado, y ha sido un placer trabajar con compañeros que lucharon durante décadas como parte de la Spartacist League of Australia(SL/A). Por último, la unidad y el reagrupamiento comunista basados en principios están cada vez más en el orden del día como una cuestión que debemos abordar.
¡Camaradas, fíjense en Australia, por ejemplo!
Estamos muy emocionados de asistir y aprender más sobre su reorientación, y esperamos que las discusiones de los próximos días preparen el terreno para un mayor reagrupamiento y una unidad comunista internacional.
Gracias, camaradas, les deseamos lo mejor.
A través del reagrupamiento lucharemos y venceremos, desde los campos hasta las estrellas.
Tendencia Bolchevique Internacional
En nombre de la Tendencia Bolchevique Internacional, transmito saludos trotskistas a los asistentes a la IX Conferencia Internacional de la LCI. Este encuentro se produce en un momento de acontecimientos significativos en el mundo, desde las guerras en Ucrania, Irán y Líbano hasta el genocidio en curso en Gaza, desde la amenaza creciente de la contrarrevolución en Cuba hasta las tensiones crecientes entre un imperialismo estadounidense en declive y un estado obrero deformado chino en ascenso.
Ésta es la primera vez que representantes de la TBI asisten a reuniones oficiales de la LCI. Nuestra participación aquí ha sido posible gracias a la reorientación que su tendencia adoptó en su última conferencia internacional en 2023.
Nos encontramos en un diálogo en curso que, hasta la fecha, ha dado lugar a discusiones y debates entre nuestros grupos en Londres, Johannesburgo y Melbourne. Incluso cuando hemos estado en marcado desacuerdo con ustedes, hemos encontrado que nuestros intercambios son políticamente estimulantes. Algunos de los puntos que han planteado en el curso del debate han generado una discusión interna fructífera dentro de la TBI, y esperamos que nuestras contribuciones hayan producido resultados similares dentro de la LCI.
Como saben, la TBI sigue apoyando el programa de la tendencia espartaquista internacional tal como se expresó hasta principios de la década de 1980. Desde entonces, la política de la tendencia espartaquista y de la LCI ha seguido un curso irregular.
Ustedes aún se encuentran en el proceso de llevar a cabo una revisión exhaustiva de su programa histórico. Nuestra opinión es que, al romper con el sectarismo de lo que hemos llamado el periodo del “espartaquismo intermedio”, han identificado problemas reales en la aplicación que su organización hace de su programa histórico, pero que han entendido erróneamente que esos problemas tienen su origen en ese mismo programa. Han, como decimos, tirado el grano con la paja.
Observamos desacuerdos significativos entre nuestras tendencias en torno a la cuestión del imperialismo y el orden mundial actual, así como en la relación entre las luchas nacionales y la revolución proletaria.
Hemos caracterizado su nueva orientación como un deslizamiento hacia el neopablismo. Por lo tanto, no nos sorprende ver que estén reevaluando la historia de la IV Internacional en el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial y considerando el argumento de que Cannon y el Comité Internacional antipablista no representaron, ni siquiera de manera imperfecta, la continuidad revolucionaria del trotskismo.
Esperamos con interés debatir estos temas en los puntos correspondientes del orden del día, y les agradecemos la oportunidad de presentar nuestros puntos de vista.
Labor Militant
Camaradas, saludos y solidaridad.
Labor Militant se fundó en febrero de este año, tras una escisión de las organizaciones de Kshama Sawant, Revolutionary Workers y Workers Strike Back.
Kshama fue la representante socialista en el concejo municipal de Seattle durante diez años con Socialist Alternative. Me refiero a la Socialist Alternative de EE.UU., no la Socialist Alternative de Australia.
En los hechos, nos expulsaron de esas organizaciones tras plantear desacuerdos políticos. Kshama Sawant ahora está haciendo una campaña socialista independiente para el congreso, la cual hemos estado apoyando incluso después de nuestra expulsión.
Mientras formábamos parte de esa organización, nos dijeron que esa campaña era demasiado importante como para permitir cualquier debate. El Partido Bolchevique estuvo debatiendo hasta el momento mismo de la revolución. Si no podemos debatir durante una campaña electoral, ¿cuándo podemos hacerlo?
Así que nos impusieron a un par de nosotros unas suspensiones draconianas, que no sólo nos impedían participar en el trabajo de la organización, tampoco nos permitían hablar con ningún miembro de Workers Strike Back. ¡Eso incluye a la madre de uno de nuestros miembros! Así que decidimos abandonar la organización.
Nosotros mismos hemos pasado por un periodo de reevaluación, incluida la forma en que se practica el centralismo democrático en gran parte de la izquierda, incluyendo a gran parte del movimiento trotskista y al Revolutionary Workers, que creemos que ha adquirido un carácter realmente estalinista y burocrático —reflejando mucho de las purgas y la represión de cualquier tipo de debate dentro de las organizaciones estalinistas—.
En toda la izquierda, hemos presenciado todo un periodo de sectarismo y aislamiento que están reforzando los peores aspectos de cada organización de izquierda. Cuando fue elegida para el concejo municipal, Kshama contaba con una organización de 150 miembros. Hoy, después de 10 años en el concejo municipal, quedan 25 miembros. No están avanzando en la dirección correcta.
Estamos muy contentos de volver a compartir espacio con la ISA-R después de una complicada escisión en Socialist Alternative, de la que ambos formábamos parte hace un par de años.
Los marxistas no estamos dando la talla. Tenemos que debatir. Tenemos que reevaluar nuestras propias tradiciones.
Estamos reevaluando no sólo el centralismo democrático y la forma en que lo practicábamos en Revolutionary Workers y en Socialist Alternative, sino también nuestras posiciones respecto a China y la colaboración con el Partido Verde.
Esta conferencia es un paso importante hacia adelante. Me da mucho gusto verlos a todos aquí hoy.
Necesitamos un debate abierto. También necesitamos encontrar los puntos en los que estamos de acuerdo, y no sólo un acuerdo teórico. Como dijo Lenin, la verdad es concreta, y la prueba de la teoría está en la acción.
Lanzamos el Frente Unido por un Partido Obrero para reunir a organizaciones socialistas, socialistas no organizados y trabajadores con el fin de forjar la unidad en la acción, en campañas concretas.
Y nos ha dado mucho gusto trabajar con la Spartacist League de EE.UU., con la ISA-R y con los Revolutionary Socialists de Seattle —que surgieron de la antigua ISO [Organización Socialista Internacional]— para generar apoyo crítico en las bases a campañas socialistas independientes, como la de Kshama Sawant y la de Andre Easton en Nueva York. Hemos trabajado juntos en los piquetes durante la huelga de trabajadores de hoteles en Seattle. Nos hemos organizado en defensa de Cuba, en oposición a los demócratas dentro de los Democratic Socialists of America y a la dirección oportunista de éstos, organizándonos para lograr una ruptura clara del movimiento socialista con el Partido Demócrata.
A raíz de gran parte de esa acción conjunta, nos emociona mucho estar aquí para hablar de todo esto y discutir nuestra orientación teórica para el periodo que se avecina.
Corriente Comunista Revolucionaria Internacional
Bien, camaradas. Hola, mi nombre es Michael Pröbsting. Soy el secretario internacional de la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional (CCRI) y me gustaría transmitir nuestros más cordiales saludos a su IX Conferencia Internacional.
He estudiado los documentos preparados para esta conferencia y puedo decir que, a pesar de algunas discrepancias, sin duda se trata de una conferencia preparada con seriedad. Es evidente que éste será un debate constructivo y fructífero. También comprenderán que no estoy aquí sólo para intercambiar saludos, sino para expresar algunas críticas. Lamentablemente, dadas las limitaciones de tiempo, quiero centrarme en un solo aspecto.
Creo que no es casualidad que esta conferencia tenga dos temas principales a debatir: en primer lugar, la reevaluación de la historia de la IV Internacional en el periodo de 1945–1953 y, en segundo lugar, la situación mundial actual. ¿Qué tienen en común estos dos periodos? Tienen en común que ambos fueron puntos de inflexión en la historia mundial.
Y, por lo tanto, también fueron puntos de inflexión en la historia de una organización revolucionaria. Y está claro que lo que era cierto en aquel entonces, hace 80 años, también lo es hoy. Sin una evaluación correcta, sin un análisis correcto de la situación mundial actual, es imposible elaborar y luchar por un programa revolucionario.
Por supuesto, hay una serie de cuestiones que son relevantes para comprender la situación mundial. Y también hay una serie de cuestiones en las que no estamos de acuerdo. Pero, en mi opinión, la cuestión más importante es China. Ésta es esencial para comprender la dinámica de la situación mundial.
Como obviamente todos aquí saben, la LCI considera a China como un estado obrero deformado. Nosotros, en la CCRI, la consideramos un estado capitalista e imperialista.
Claramente, la pregunta decisiva es: ¿cuál es el carácter de clase de la economía de China? Y, en relación con esto, ¿cuál es el carácter de clase del aparato estatal de China? En uno de los dos documentos sobre China que se distribuyeron ayer, leí una frase muy notable que quiero citar.
Nos encontramos, y cito textualmente, “en una situación sin precedentes en la historia mundial en la que un estado obrero es la principal potencia industrial del mundo”. Y, de hecho, esto es cierto. China es una parte bien integrada de la economía mundial. Es el creador y productor más importante de mercancías. Es una de las potencias comerciales más importantes, uno de los exportadores de capital más importantes. Y esto no ha sucedido por casualidad. Fue un plan consciente que el Partido Comunista de China llevó a cabo durante un periodo de 35 años.
¿Qué nos dice esto? En primer lugar, nos dice que el principal productor de mercancías en una economía mundial capitalista debe ser, por definición, una economía capitalista. En segundo lugar, un régimen que ha creado tal economía capitalista debe ser pro capitalista. Por lo tanto, hablamos de un régimen estalinista-capitalista. Lamentablemente, no tengo tiempo ahora para explicar esto con más detalle. Pero estoy seguro de que en los próximos días tendremos varias discusiones al respecto.
Espero con interés un debate fructífero y constructivo. Muchas gracias.
Socialista Philippines
Mensaje de solidaridad internacional
Para: Liga Comunista Internacional (LCI)
Estimados hermanos del movimiento obrero internacional:
Les enviamos nuestros más cordiales saludos de solidaridad a todos los delegados, organizaciones de trabajadores, sindicatos y movimientos populares reunidos en esta importante conferencia internacional.
Hoy en día, los trabajadores de todo el mundo se enfrentan a una realidad común: el empeoramiento de las crisis económicas, el aumento de la inflación, la inseguridad laboral, la privatización de los servicios públicos, los ataques a los derechos laborales, y la concentración de la riqueza y el poder en manos de unos pocos. Si bien los trabajadores crean la riqueza de la sociedad a través de su trabajo, millones de personas siguen sufriendo la pobreza, el desempleo, el trabajo precario y la desigualdad social.
Estas condiciones no son problemas aislados de países individuales. Son manifestaciones de un sistema global que prioriza las ganancias por encima de las personas, y los intereses corporativos por encima del bienestar de los trabajadores. Como trabajadores, reconocemos que nuestras luchas están interconectadas. La lucha de los trabajadores en un país está vinculada a la lucha de los trabajadores en todas partes.
Ante estos desafíos, la solidaridad internacional no es sólo una consigna, es una necesidad. Debemos fortalecer la cooperación entre las organizaciones de trabajadores, defender los derechos democráticos y sindicales, promover salarios dignos, proteger los servicios sociales y oponernos a todas las formas de explotación, opresión, discriminación y represión.
Nos mantenemos unidos con los trabajadores que se están organizando, movilizando y resistiendo los ataques contra sus derechos y medios de vida. Expresamos nuestra solidaridad con todos los pueblos que luchan por la justicia social, la democracia, la soberanía nacional, la paz y el desarrollo genuino.
Que esta conferencia sirva como plataforma para el análisis colectivo, el aprendizaje mutuo y la acción coordinada. Juntos, construyamos un movimiento sindical internacional más fuerte, capaz de promover los intereses de los trabajadores y los pueblos marginados de todo el mundo.
Nuestra fuerza está en nuestra unidad, nuestra esperanza está en nuestra acción colectiva, nuestro futuro está en nuestra lucha constante por una sociedad justa y humana.
- ¡Viva la solidaridad internacional!
- ¡Viva la clase obrera!
- ¡Trabajadores de todos los países, uníos!
De: SOCIALISTA PHILIPPINES

